El olor a marea baja
Llevo ya cuatro años estudiando Periodismo en Bilbao y, aunque me encanta vivir aquí, no fui realmente consciente de una de las cosas que más feliz me hacían en Donostia hasta que me mudé, el mar. En Bilbao también lo tengo cerca, a seis paradas de metro, pero no es lo mismo. En Donostia el mar forma parte del día a día, aparece sin que lo busques al pasear, al bajar al centro, al quedar con amigas… siempre está ahí. Y no me di cuenta de lo especial que era hasta que lo perdí un poco.
En primero de carrera, cuando volvía los fines de semana a mi casa, sentía una emoción que casi me erizaba la piel. Era una mezcla de nostalgia, alivio y alegría y siempre llegaba en el mismo instante al subir la cuesta de la estación de autobuses y oler ese olor tan característico a marea baja del puente. Mucha gente lo detesta porque les recuerda a pescadería, pero para mí ese olor es hogar. Era como si San Sebastián me dijera: “has vuelto”.
Y es que el mar me calma de una manera que no sé explicar del todo. Me ayuda a poner en perspectiva mis pensamientos, mi vida, mis preocupaciones. Me gusta pensar en su inmensidad y en lo pequeña que soy yo en comparación, al mirar las olas, al bañarme en él. Y ese primer baño del año, a veces incluso en marzo, cuando sube un poco la temperatura, es uno de mis placeres favoritos. Tocar la arena, ver la línea del horizonte, escuchar el sonido de las olas… todo eso me da paz.
Sé que, por la vida, por el trabajo o por las circunstancias, quizá un día viva en otra ciudad y no me cierro a ello. Pero siempre he tenido una condición, necesito vivir cerca del mar, necesito esa posibilidad de caminar hasta él, de verlo, de sentirlo, de saber que está ahí aunque no vaya todos los días.
El mar, para mí, es mucho más que un paisaje, es Donostia, es mi casa, es la parte de mí que me recuerda de dónde vengo y dónde siempre voy a querer volver. Y sé que, aunque viva lejos, siempre lucharé, contra viento y marea, literalmente, por tenerlo cerca.
Solo la gente de Donosti puede vivir esa sensación pero a través de esas palabras haces que cualquiera lo sienta!!!
ErantzunEzabatuQué bonito escribes!
ErantzunEzabatuCreo que solo los afortunados que viven cerca del mar, entienden esta sensación tan bien
ErantzunEzabatu